
¿De qué trata el libro de Apocalipsis?
Apocalipsis fue escrito para animar a cristianos que sufrían.
Apocalipsis es difícil de entender
El libro de Apocalipsis tiene fama de ser difícil de entender, y lo es. Está lleno de visiones y símbolos intensos. El libro está repleto de bestias gigantescas, gran sufrimiento y batallas épicas. Contiene más de 400 referencias al Antiguo Testamento. El autor, un hombre anciano llamado Juan, nos dice que mucho de lo que escribe son profecías, predicciones de lo que sucedería poco después de que él escribiera (Apocalipsis 1:1-3). Pero, a pesar de todos los detalles difíciles de Apocalipsis, la idea principal es sorprendentemente clara.
Apocalipsis presenta una sola idea clara
El libro de Apocalipsis fue escrito para animar a cristianos que sufrían. Concretamente, Juan escribe a un grupo de siete iglesias que luchan por ver alguna esperanza más allá de su persecución (Apocalipsis 1:4-5). En su saludo inicial, les recuerda a sus lectores que Jesús sufrió y murió como muchos de ellos. Pero también les dice que Jesús resucitó de entre los muertos y ahora se sienta en un trono como Rey en el Cielo, por encima de todos los poderes que los persiguen. Como Jesús sufrió con fidelidad, Dios fue fiel y lo resucitó. La vida y la muerte de Jesús no son solo acontecimientos que ocurrieron en el pasado; son una imagen de lo que pronto sucederá en la vida de los cristianos que sufren. Si son fieles para sufrir como Jesús, también serán resucitados para reinar como Jesús (Apocalipsis 1:6-8).
Cada capítulo de Apocalipsis anima a los cristianos que sufren
Los primeros tres capítulos de Apocalipsis describen la situación de siete iglesias que sufren. Las palabras de Juan les ofrecen ánimo tomado del Antiguo Testamento y promesas de vida eterna para ayudarlas a perseverar en su dificultad (Apocalipsis 2-3). Los capítulos cuatro y cinco de Apocalipsis revelan que el trono de Dios no lo ocupa una deidad distante, sino un Cordero ensangrentado, un símbolo de Jesús crucificado. ¡El Cielo es gobernado por un Dios que sabe lo que es el sufrimiento y que se propone acabar con él (Apocalipsis 4-5)!
Pero llegados a este punto, tal vez te preguntes: «¿Hay alguna esperanza para las personas que han sufrido y muerto por el mensaje de Jesús?». Esa misma pregunta la hace un grupo de mártires en el capítulo seis (Apocalipsis 6:9-10). Durante los siguientes seis capítulos, Juan les dice que las personas malvadas que los mataron enfrentarán la justicia. Anima a los mártires diciéndoles que pronto se reunirán con aquellos a quienes aman (Apocalipsis 6:11).
Los capítulos finales de Apocalipsis siguen animando a los creyentes que sufren con visiones de tres bestias demoníacas que son destruidas. Las tres bestias representan la manera en que Satanás influye en los gobiernos y en las instituciones religiosas para perseguir a los seguidores de Jesús. Pero no importa cuán poderosas parezcan: siempre caen. Al final, incluso la muerte muere (Apocalipsis 20:14). A pesar de todas sus imágenes intensas y confusas, el mensaje de Apocalipsis es sencillo: los creyentes en Jesús siempre serán reivindicados, rescatados y resucitados, incluso de entre los muertos.
Los que sufren por Jesús, vencen
Al final del libro de Apocalipsis, Dios rehace la Tierra y convierte nuestro hogar también en su hogar. El fin de la historia es un paraíso donde el pueblo de Dios que ha sufrido, llorado y muerto queda eternamente unido al Dios de la sanidad, el gozo y la vida (Apocalipsis 21:4-5). Las últimas palabras de la revelación de Juan reconocen que el paraíso aún no ha llegado. Pero aunque el hogar eterno de Dios todavía no está aquí, Jesús, nuestro Rey que sufrió pero resucitó, revela y anima a todos los lectores de Apocalipsis: aun cuando sufrimos, si somos fieles a Jesús, seremos resucitados.
