¿Qué está pasando?
Rut nos hace anhelar un rey que pueda traer plenitud donde hay vacío.
Antes de que comience la historia de Rut, se nos dice que Israel está en el tiempo de los jueces (Rut 1:1). Es quizás la era más oscura de Israel, marcada por su crueldad hacia las mujeres y una profunda falta de liderazgo piadoso (Jueces 19:25). Rut y Noemí, las protagonistas, destacan como mujeres fieles en medio de una generación de hombres infieles. Pero como el resto de Israel, sus vidas están llenas de tragedia y muerte. Israel está en medio de una hambruna. El esposo de Noemí y sus dos hijos han muerto (Rut 1:3, 5). Noemí ya ni siquiera vive en Israel; está varada en Moab, una antigua nación enemiga de Israel. Sus únicas compañeras son las viudas estériles de sus hijos, Rut y Orfa.
La situación de Noemí parece no tener esperanza. En esa cultura, la única esperanza para estas tres viudas es tener un hijo o casarse con un hombre rico. Ninguna de las dos opciones parece posible para estas mujeres extranjeras, estériles y entradas en años.
Noemí se da cuenta de que su única esperanza es salir de Moab y regresar a su pueblo natal, Belén (Rut 1:7). Noemí trata de disuadir a Rut y a Orfa de acompañarla (Rut 1:8). Como mujeres moabitas, tienen casi garantizada una vida como minoría mal vista en Israel (Rut 1:12). Así que Orfa regresa a casa, pero Rut muestra lealtad a Noemí (Rut 1:15). En lugar de irse, Rut declara que el Dios de Noemí es su Dios, y el pueblo de Noemí es su pueblo (Rut 1:16). Preferiría morir antes que dejar a Noemí (Rut 1:17).
Así que se van juntas. Noemí y Rut, estériles y hambrientas, llegan a Belén. Pero como una pista de lo que Dios está por hacer para ellas y para Israel, la cosecha de cebada acaba de comenzar (Rut 1:22). Pronto su vacío será llenado, y nacerá un rey.
¿Dónde está el evangelio?
Al principio de la historia de Israel, las madres fundadoras de Israel —Sara, Rebeca y Raquel— no podían tener hijos. Pero Dios abrió milagrosamente sus vientres y proveyó un nuevo líder para su pueblo. Esperamos que esa historia se repita aquí, pero a diferencia de aquellas historias, no hay ningún hombre que ayude a proveer el hijo. Rut está sola, una nuera estéril y extranjera. Sin embargo, la disposición de Rut a sacrificar su propia vida para servir a su suegra será la manera en que Dios le provea a Israel un nuevo rey, y hablaremos de eso en Rut 4.
Como muchas mujeres en la historia de Israel, María no debería haber podido tener un hijo. Era virgen (Lucas 1:34). Pero la disposición de María a servir al Señor significa que, por medio de ella, nacerá un Rey que bendecirá al mundo mediante su Reino (Lucas 1:31, 34, 38). Jesús es el hijo de la fidelidad de Rut y de María. ¡Jesús incluso nacerá en Belén, el pueblo natal de Noemí! Él es el Rey verdadero, no solo de Israel, sino del mundo. Nació para llenar nuestro vacío mediante su reinado como Rey (Lucas 4:18).
Así que si eres estéril como Rut, si eres viuda como Noemí, si estás sin líder como Israel, si tienes hambre, si eres pobre, o si parece científicamente imposible que seas llenado, el libro de Rut es para ti. Un niño ha nacido y su nombre es Jesús. Si, como Rut, te comprometes con lealtad al Rey Jesús, todo lo que necesitas te será provisto (Mateo 6:33).
Compruébalo tú mismo
Que el Espíritu Santo abra tus ojos para ver al Dios que es Rey. Y que veas a Jesús como un amigo leal que llenará tu vacío.

